THE BEAUTY MAIL. Cristina Mitre
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10 septiembre 2018
¿Merece la pena pagar 30 € por una toalla de pelo? Mi opinión sobre la toalla AQUIS
por Cristina Mitre

¿Merece la pena pagar 30 € por una toalla de pelo? Pues para los impacientes, la respuesta es sí. Y, ahora, veremos el porqué.

Como pudisteis ver en mi Instagram (@thebeautymail), llevo varios meses testando la famosa toalla de AQUIS y la pregunta más recurrente que he recibido era si merecía o no la pena pagar 30 € cuando, por ejemplo, en Mercadona, también, venden una toalla de microfibra tipo turbante por 2,95 €. Pues he probado las dos y aquí mi opinión. Y lo que dice la ciencia.

La toalla de AQUIS se presenta en varias tallas y modelos. El turbante no me arrebata porque la goma me apretaba un poco en las orejas y, además, no tengo el pelo largo. Así que el modelo que he estado utilizando es AQUIS Toalla Lisse Luxe para cabello corto (30 €), que también, puede usarse en una melena larga porque mide 50 x 105 centímetros y se ajusta de maravilla. No lleva goma ni botón para sujetarla, como el turbante, pero os aseguro que no se mueve.

Habitualmente, cuando salgo de la ducha, lo primero que hago es enrollar el pelo en la toalla y, a partir de ahí, me seco, echo crema de cuerpo, me cepillo los dientes, aplico mi tratamiento facial, etc y me da incluso tiempo para “ir de recados” por mi casa y la toalla no se mueve. Algo que sí ocurre, por ejemplo, con las de algodón que, además, pesan como un demonio cuando se mojan y al mínimo movimiento, ¡adiós!

AQUIS

 Toalla Lisse Luxe para cabello corto de AQUIS (30 €) mide 50 x 105 centímetros. El turbante (30 €) mide 27 x 74 centímetros y la tolla grande (50 x 132 centímetros) cuesta 35 €.

3 razones por las que me gusta esta toalla de AQUIS

  1. Reduce el tiempo de secado y protege el cabello Pese a que tengo un Dyson (hice una prueba de producto aquí), y ya no tardo tanto en hacerme el brushing, con esta toalla resto más minutos al crono, porque absorbe mucha más agua que una de algodón. Los fabricantes dicen que utilizan una tecnología conocida como Aquitex. No he encontrado mucha información al respecto, pero leyendo la etiqueta pude comprobar que la composición es 80 % poliéster y 20 % nailon, o sea, microfibras y ¿qué son? Seguro que te suenan por las bayetas que muchos usamos en casa para limpiar, incluso por las toallitas desmaquillantes, que prometen eliminar el maquillaje y la suciedad del rostro solo con agua. ¿Cómo funcionan? La microfibra es un tipo de fibra sintética, con gran poder de absorción, de hecho, el doble que el algodón. Como explica la divulgadora científica, Deborah García Bello, a quien puedes seguir en su magnífico blog Dimetisulfuro, “una microfibra es cualquier fibra de menos de 10 micrometros de diámetro. El cabello humano es cinco o seis veces más grueso que eso. Lo que ocurre es que utilizamos este término de forma general para referirnos a fibras así de finas hechas exclusivamente con polímeros. Cuando compras una bayeta o una toalla de ‘microfibra’ suele significar que están fabricadas a base de polímeros (o plásticos, como los llama todo el mundo aunque sea un término muy impreciso) con forma de fibras de menos de 10 micrometros de diámetro”.
  2. Protege frente al encrespamiento A veces estamos muy preocupados con no usar secadores o planchas porque tenemos miedo de estropear el pelo, pero lo cierto es que tanto el cepillado, como el secar con brío con la toalla, dañan (y mucho) el cabello. ¿Por qué? A lo Barrio Sésamo, y para que me entiendas, la fibra capilar está recubierta por unas escamas, colocadas unas sobre otras como las tejas de un tejado, son lo que se conoce como cutículas. Cuando están lisas, la luz se refleja sobre ellas y el pelo brilla, pero cuando están dañadas, no hay reflexión de la luz y se ve opaco. “Estos productos hechos con microfibra no van hilados y tejidos, es lo que se denomina textil no tejido. Generan superficies de contacto amorfas, con muchos recovecos y esto favorece los procesos de absorción, por ejemplo. Son capaces de retener agua en su interior casi sin frotar, porque el agua fácilmente queda atrapada en los intersticios. En un textil tejido, como el algodón, hay hilos que forman una trama concreta, son más densos y por tanto, más pesados. Con un trapo o una toalla de algodón hay que frotar e insistir para que el agua se introduzca en el tejido. Las toallas normales tienen esos pelillos para facilitar ese proceso”, explica Deborah. Y cuanto más frotas, más posibilidades hay de alterar la cutícula. Por eso, es tan importante eliminar la humedad del pelo con la toalla, pero sin  frotar de manera vigorosa, como hace la gran mayoría.
  3. Perfecta para quien no se seca el pelo nunca En la cocina de mi cuñada Dori hay gadgets para cocinar que no sé ni para qué sirven, pero en el baño no hay un secador a la vista. La última vez que la visité en Barcelona, el fin de semana casi termina en tragedia griega cuando me anunció que no había secador y yo no puede salir de casa con el pelo mojado, porque termino como la bruja avería. Ella, en pleno mes de enero, va con el pelo pingando y esto, además de sumar puntos para coger un resfriado, es pésimo para el cabello.  Toma nota, Dori. ¿Por qué? Cuando el pelo está húmedo es más vulnerable al daño, porque el cortex absorbe mucha agua y se hincha, empujando las cutículas hacia afuera. Esto favorece que haya más fricción y que el pelo se enrede, encrespe y pueda romperse con mayor facilidad. Cuñada, ya sabes lo que te van a traer los Reyes.
    Así que aunque no te suelas secar el pelo con secador, este tipo de toallas con microfibras pueden resultar muy interesantes.

AQUIS

En el banco de pruebas de mi laboratorio particular (mi baño), también, he sometido al test de Mitre a la famosa toalla turbante de Mercadona y no me convence tanto como la de AQUIS.

toalla Mercadona

La composición de la toalla de Mercadona es prima hermana de la de AQUIS  (85 % poliéster y 15 % poliamida, vamos, nailon). Sin embargo, el tacto no tiene nada que ver con al de AQUIS, que es mucho más suave y menos rugosa.

Y, ¿cómo es posible que teniendo una composición tan parecida sean tan diferentes? “Es un follón, porque los nombres de los polímeros suelen darse en el etiquetado de forma genérica. Es decir, un poliéster es un tipo de polímero, pero existen miles de poliésteres. Lo mismo con las poliamidas. Esas palabras indican el tipo de enlace químico que establecen los monómeros que los conforman, pero nada más. Así un poliéster son monómeros enlazados por enlaces tipo éster (con oxígeno), y las poliamidas por enlaces tipo amida (con nitrógeno y oxígeno). Generalmente las poliamidas suelen generar menos electricidad estática (porque el nitrógeno es menos electronegativo que los oxígenos del poliéster), pero tampoco se puede generalizar porque, como digo, hay miles de cada tipo y hay estructuras que dejan a estos elementos impedidos”, explica Deborah.

Lo cierto es que el tacto de la toalla de Mercadona me da mucha grima. Me pasa igual que con las bayetas de microfibra, aunque son maravillosas, tengo que usar guantes porque cuando las toco, me produce la misma sensación que meterme una bola de algodón en la boca. ¡Puagh! Y, aunque reconozco que quita mucha más humedad que una tolla convencional, noto que se me encrespa el pelo. Teniendo en cuenta que la toalla de AQUIS tiene más poliamidas y que estas generan menos electricidad estática, ¿estoy en lo cierto o es una sensación subjetiva? Pregunto a la experta.

“La electricidad estática puede generarse de varias maneras. En estos casos es por frotación y se denomina efecto triboeléctrico. Cuando dos materiales entran en contacto y se frotan, tienden a desequilibrar sus cargas superficiales. Como todo está hecho de átomos y la superficie de los átomos son electrones, estos pueden pasar de un material a otro siempre y cuando se den las condiciones adecuadas. Una de esas condiciones es la afinidad por los electrones de cada material. La electricidad estática es la pérdida de esa neutralidad eléctrica, o bien por ganancia superficial de electrones, o bien por pérdida. Polímeros como los poliésteres o las poliamidas tienen tendencia a ir robando electrones, sobre todo los poliésteres. Tanto el nitrógeno como el oxígeno que contienen tienen mucha afinidad por los electrones. El oxígeno todavía más que el nitrógeno. En consecuencia, cuando frotas un material con estos polímeros, el material le pasa sus electrones, con lo que el polímero adquiere electricidad estática negativa, y el material positiva”, explica Deborah. 

Y, ¿qué ocurre en el caso del pelo y la toalla ? “El pelo le ha dado los electrones a la toalla y este empieza a intentar pegarse a lo que sea con tal de recuperar la neutralidad eléctrica. Es decir, trata de recuperar esos electrones de quien pueda y siente atracción por cualquier superficie cargada negativamente (como un peine de plástico que hayamos frotado antes y que también estará cargado de electrones). Esto es lo que pasa cuando el pelo se nos pone eléctrico, que se nos han escapado los electrones al peine, a la toalla de microfibra, o a cualquier otro polímero”, explica Deborah.

Por eso, el hecho de que estas toallas retengan agua, o las bayetas  limpien bien el polvo, está relacionado en cierto modo con la electricidad estática “cuando deslizas una bayeta por un mueble, por un lado las microfibras lo atrapan todo y por otro, con el gesto de limpiar, ya estás generando carga electrostática, y además en una superfice muy grande, así que el polvo se queda pegado como un imán. Con el agua pasa algo parecido, como el agua es una sustancia polar, el dipolo positivo (los hidrógenos del agua) sentirá atracción hacia la microfibra”, dice Deborah. Para que luego digan que la belleza no es ciencia.

Sin embargo, pese a tener una composición similar, cuando compares una con otra, no ofrecen el mismo resultado. ¿Dónde está la clave? 

“Decir que la composición de la de Mercadona tiene un 15 % de poliamida y la de AQUIS un 20 % de nailon, tampoco da demasiada información. De hecho, el nailon es una poliamida muy concreta. La del Mercadona no sabemos cuál es (aunque si fuese nailon lo dirían). Aquí lo que influye no creo que sea tanto la composición, sino más bien cómo estén dispuestas esas microfibras. Cuanta más superficie de contacto generen, más absorbentes y eficaces serán. Probablemente tengan el método de fabricación patentado para generar un textil de baja densidad y alta superficie de contacto“, explica Deborah.
¿Sabéis lo que sería genial? Que hiciesen una versión de AQUIS para perros, porque secar a un perro grande con toalla de algodón no es fácil. Y un último aviso para navegantes, si vais a usar una toalla de microfibra, leed con atención las indicaciones del fabricante, porque en el caso de AQUIS se recomienda lavar la toalla antes de su primer uso y con poco jabón (sin suavizante). Debe lavarse una vez a la semana y dejar secar tras su uso. Al parecer tiene una durabilidad de 36 meses, ya os contaré 🙂

Fotografías de Silvia Martínez.

 

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  • silvia lobarte garcia dice:

    Cristina yo la tengo desde hace un mes y estoy encantada y tengo el pelo ondulado y lo deja perfecto, lo que yo no hago es secarme con secador, no sabia que era malo.

  • Georgina dice:

    Pues a mí la de Mercadona me encanta y el precio es insuperable!!!

  • Carmen dice:

    Hola,

    gracias por tu valoración de la toalla, pero….¿y para pelo rizado? el método the curly girl, propone envolverse elpelo en una camiseta de algodón vieja o una toalla de microfibra conel pelo muy mojado una vez te pongas el producto de stiling. Puedes terminar secando con secador con difusor.

    Mi duda es que si absorve el agua del pelo, debe albosorver tambien el producto que has puesto encima.

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